Muchas Letras

15 enero 2007

¿Para qué sirve el diálogo?

Pocos problemas se resuelven a hostias. Más bien yo creo que ningún problema se resuelve a hostias. De hecho, lo único que se consigue al introducir las hostias en un problema (o introducir más hostias de las que ya hay) es agravar la situación. Es posible que las hostias hagan que los síntomas del problema se oculten tras el trauma creado por las hostias, pero desde luego no arreglan el problema inicial, si no que lo agravan o incluso crean uno nuevo.

¿Que de qué hostias estoy hablando? De las que está empeñado en repartir la derecha española entre todos los que no estén de acuerdo con lo que ella dice. Es una actitud infantil: así se comportan los niños cuando se les lleva la contraria, cuando sienten que son sus padres y no ellos los que tienen el control. Es una pataleta especialmente lamentable por el hecho de que los que lloriquean son personas adultas y con grandes responsabilidades. Y es una pataleta especialmente preocupante porque tienen el poder de influir en millones de personas. ¿Qué mensaje han querido transmitir a sus seguidores, este pasado fin de semana, con su ausencia en las manifestaciones contra el terrorismo, después de haber hecho cambiar el dichoso lema? No está muy claro, pero a mi me transmite el clásico quejido de Obélix: "¡pues ahora no respiro!" ¿Qué tipo de mensaje puede transmitir alguien que dice que "el diálogo no sirve para nada, sólo para fortalecer a los terroristas" (Acebes dixit)? Yo no lo sé, pero solo oírlo se me han puesto los pelos de punta...

Anexo: Repaso a los periódicos: las hemerotecas no perdonan.

4 Comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

<< Portada